
¿Qué es la tanorexia?
Quizás hayas escuchado este término. Pero ¿a qué se refiere y qué es específicamente la tanorexia?
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(más…)En la piel, el carcinógeno mejor conocido es la luz ultravioleta, y la primera evidencia clínica de su daño son las queratosis actínicas, que son lesiones cutáneas muy frecuentes en la práctica clínica.
Aproximadamente solo un 60% de los carcinomas espinocelulares se desarrollan sobre queratosis actínicas clínicamente evidentes. Si bien la probabilidad a priori de que una queratosis actínica individual se transforme en un carcinoma espinocelular es baja, una mayor cantidad de lesiones en una misma zona y la fotoexposición, aumenta considerablemente el riesgo. A esto se lo denomina: campo de cancerización, es un concepto que asume el riesgo de desarrollar carcinomas escamosos en toda el área fotoexpuesta, no solamente donde las lesiones son visibles. Se ha demostrando que dicho tejido exhibe alteraciones moleculares con capacidad de desarrollar lesiones premalignas y cáncer de piel, aun antes de la aparición de lesiones visibles.
Las queratosis actínicas suelen manifestarse como una mácula, pápula o placa, de superficie áspera al tacto, del color de la piel o algo eritematosa, con dimensiones de pocos milímetros hasta 2 a 3 centímetros. Habitualmente están localizadas en áreas de piel con exposición solar, como son cara, calota craneal de personas calvas, escote, orejas, dorso de manos, antebrazos y labio inferior. En general, no causan molestias subjetivas o estas son leves, siendo este uno de los motivos de retraso en la consulta al dermatólogo.
El tratamiento de las queratosis actínicas tiene dos enfoques de tratamientos: sobre las lesiones aisladas y sobre el campo de cancerización. Es muy importante saber que estos tratamientos no son excluyentes entre sí, siendo recomendable la combinación de ambos en personas con daño actínico crónico. La elección de uno u otro dependerá de las características del paciente, la localización y número de lesiones, los tratamientos previos recibidos, la previsión de adherencia terapéutica, la experiencia del médico y la eficacia esperada.
Tratamiento integral en el campo de cancerización.
Las opciones actuales para el tratamiento tópico del campo de cancerización son con:
5-fluoracilo e imiquimod, ambos se pueden aplicar en un campo no muy extenso debido a sus efectos adversos: irritación cutánea, eritema, costras, erosiones o ampollas. Esto condiciona una pobre adherencia al tratamiento, exacerbada por la necesidad de aplicación prolongada (meses) si se pretende cubrir áreas fotoexpuestas extensas como el cuero cabelludo o el rostro.
Tratamiento Crioterapia.
Otro tratamiento disponible es la criocirugía o crioterapia, es un tratamiento mínimamente invasivo que utiliza el frío extremo para congelar y destruir un tejido enfermo, incluyendo las células cancerosas. Pero solo puede realizarse para queratosis actínicas localizadas y clínicamente visibles.
Terapia fotodinámica.
La terapia fotodinámica consiste en la aplicación de un fotosensibilizante tópico ocluido durante 2 o 3 horas y la posterior iluminación de la zona con una fuente de luz apropiada. Los fotosensibilizantes son profármacos que son captados selectivamente por las células con mayor índice mitótico y transformados en su interior en protoporfirina IX, que es fotosensible y tras la iluminación de la zona a tratar produce una reacción fototóxica que las destruye.
En la última década la terapia fotodinámica se ha establecido como una alternativa terapéutica para las queratosis actínicas, la enfermedad de Bowen y determinados tipos de carcinomas espinocelulares, con elevada eficacia y muy buen resultado cosmético.
Se debe saber que el dolor durante la iluminación es frecuente y, en ocasiones, puede determinar la interrupción de la irradiación o requerir la administración de analgesia o anestesia local.
En los últimos años se ha desarrollado una importante simplificación de la metodología de la terapia fotodinámica, con la introducción de la “luz de día” como fuente de iluminación. Mantiene la misma eficacia en queratosis actínicas grado I y II que la técnica convencional, disminuyendo sus efectos adversos y haciendo el tratamiento más eficiente.
Estudios clínicos sobre el tratamiento fotodinámico.
Inicialmente estudios demostraron que la terapia fotodinámica luz de día era tan eficaz como la convencional con LED rojo y mucho menos dolorosa para el tratamiento de las queratosis actínicas. Sugirieron que la activación progresiva y más lenta de pequeñas cantidades de fotosensibilizante podría reducir el dolor asociado al tratamiento y que, puesto que la luz roja y la azul forman parte del espectro de la luz de día, el empleo de esta como fuente de luz para el tratamiento podría resultar eficaz y facilitar la terapia.
Si bien la mayoría de los estudios no comparan la terapia de tratamiento fotodinámico luz de dia con otras terapéuticas, son destacables la efectividad y seguridad reportadas, motivo por el cual la terapia fotodinámica luz de día se ha incorporado en guías de tratamiento y es cubierta por financiadores (Aetna, EEUU).
La guía de práctica clínica sobre la terapia fotodinámica para queratosis actínicas del NICE (su sigla en inglés: National Institute) indica que existe evidencia adecuada sobre la eficacia y seguridad de este tratamiento. Asimismo, la sociedad americana de cáncer (American Cancer Society) avala su uso.
Conclusión
El tratamiento del campo de cancerización asociado al de las lesiones clínicamente visibles puede considerarse una terapéutica con fines preventivos, al evitar que lesiones subclínicas progresen a lesiones clínicamente visibles, tanto de queratosis actínicas como eventuales carcinomas espinocelulares.
Evitar o retrasar la aparición de lesiones nuevas permite aumentar el intervalo de las visitas de seguimiento. Por el contrario, los otros tratamientos disponibles que solo tratan las lesiones visibles y con efectos adversos importantes, requieren visitas al médico frecuentes durante largos periodos.
La terapia fotodinámica luz de día es, actualmente, la mejor alternativa para el tratamiento del campo de cancerización, considerando su simplicidad con respecto a la terapia fotodinámica clásica, su adecuado perfil de efectividad y seguridad.
Desde hace algunos años, en general en época de verano, surge el interrogante acerca de si la protección solar deberían estar cubiertos por las obras sociales o el estado, como forma de favorecer el acceso y aumentar su uso en la población general.
Como para casi todo en salud, no existe una respuesta única e ideal a esa pregunta. Más aún si pensamos que dar cobertura a los protectores solares sería una solución mágica al enorme problema que tenemos por los daños derivados de la exposición a las radiaciones ultravioletas.
Si bien es indiscutible a esta altura la indicación de usar protectores solares como uno de los recursos para prevenir los daños de las radiaciones solares, la conveniencia o no de la cobertura con fondos del sistema público o de las obras sociales requiere un estudio detallado, considerando costos y beneficios en los contextos específicos de cada país y de acuerdo con sus realidades epidemiológicas y económicas.
En salud existe una metodología para responder este tipo de preguntas complejas. Son las valuaciones de Tecnologías Sanitarias y evaluaciones económicas.
Estos estudios tienen por objetivo proveer la información necesaria para tomar decisiones en salud, considerando las evidencias disponibles y la realidad económico-sanitaria del contexto donde se formula la pregunta. Recordemos que los recursos no son infinitos, y que lo que usamos para algo, dejamos de usarlo para otra cosa.
Por lo tanto, sin un análisis de este tipo no deberíamos responder ninguna pregunta. Y en Argentina no contamos con este tipo de estudios para ver si sería conveniente o no dar cobertura a los protectores solares.
Así y todo, en nuestro país ya se han presentado proyectos de ley al respecto en el congreso nacional sin que, por el momento, hayan avanzado en el trámite parlamentario.
La verdad es que estos proyectos solo consideran la incorporación en la cobertura de los protectores, sin mencionar otras medidas de prevención, y en ningún caso se citando estudios de costo-efectividad o de impacto económico de la propuesta.
Aún tenemos la oportunidad de pensar en programas de protección solar integral, y acá vale citar algunos ejemplos interesantes.
1- Australia. Programa “Sun-Smart”. A mi entender: EL MODELO A SEGUIR
Iniciado en el año 1998 en el estado de Victoria, actualmente abarca la totalidad de Australia. Es un programa multidimensional destinado a la prevención de los daños de las radiaciones UV. Incluye educación, protección en lugares de trabajo, campañas, acceso a diagnóstico precoz, etc.
Sus actuales objetivos son:
Sugiero ver la página (en inglés): https://www.sunsmart.com.au/
2- PERÚ. Ley 30102.
Conclusión:
Las medidas de protección solar integral incluyen múltiples niveles, de los cuales la protección con “protectores” es solo una.
Para toda medida en salud es oportuno considerar la costo-efectividad. El tema de la cobertura de los protectores solares merece un análisis de este tipo.
Como reflexión final, desde Centro Medico de la Piel podríamos mencionar la conveniencia de legislar y/o desarrollar programas tendientes a consolidar esta mirada integral de la prevención de los daños del sol, estudiando ejemplos y experiencias internacionales que puedan ser tomadas y adaptadas a nuestra realidad.
Sabemos que para el tratamiento de ciertas condiciones médicas contamos con momentos claves como la Cirugía de Mohs que, en caso de ser bien aprovechados y aplicando las mejores opciones diagnóstico-terapéuticas, podemos obtener óptimos resultados y disminuir drásticamente su impacto.
Vamos con un ejemplo, bastante conocido.
Supongamos que una persona de 65 años comienza súbitamente con un dolor en el pecho intenso. Llama al servicio de urgencias que llega en 15 minutos a su domicilio. El médico que lo evalúa percibe que el cuadro es sospechoso de un infarto, entonces le realiza un electrocardiograma que confirma esta sospecha y lo deriva rápidamente a un centro especializados.
Allí, otro equipo profesional le indica y realiza un estudio de alta complejidad (angiografía) que confirma que tiene una obstrucción en una arteria del corazón. Logran destapar la arteria, colocan una prótesis para prevenir nuevas obstrucciones (stent) y el paciente regresa sin secuelas a su casa a las 48 hs.
Este es el típico ejemplo de aprovechar la “oportunidad de oro” de una patología. Si hubiera existido alguna demora o se hubieran utilizado métodos diagnósticos o de tratamiento inadecuados, el resultado podría haber sido muchísimo peor.
Ahora pensemos lo mismo pero aplicado a la “oncología cutánea”, o sea a la especialidad dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer de piel.
Si bien aquí el concepto de “oportunidad de oro” no se aplica a una situación que se define en minutos u horas, es igualmente válido.
También, debemos tener en cuenta que hay algunos tipos de tumores de piel que se consideran de “alto riesgo”, ya sea por su ubicación (rostro, dorso de manos, etc) y/o por la agresividad de las células que lo componen (sugiero ver artículo: Indicaciones de Cirugía Micrográfica de Mohs).
En tumores de alto riesgo, cuando se hacen tratamientos que no tienen una alta efectividad como curetajes, cremas, crioterapia o cirugías que no son eficientes, el proceso inflamatorio y posterior cicatriz que queda de ese primer tratamiento, modifica las condiciones de la piel y se pierde la capacidad de control que antes mencionamos.
Por lo tanto, un primer tratamiento inefectivo, igual que en el ejemplo del infarto, puede cambiar definitivamente el pronóstico de un cáncer de piel, sobre todo si se trata de tumores de alto riesgo. El primer tratamiento tiene que ser aquel que asegure la mayor efectividad posible.
Se trata de una técnica que permite tratar a los tumores de piel con una efectividad de un 99%. Sin embargo, esta efectividad disminuye si el tumor fue tratado previamente con otras alternativas y no fue curado.
Es importante aclarar que, aún si hubo tratamientos previos que fracasaron en controlar un tumor de piel, igualmente podemos ofrecer una cirugía micrográfica de Mohs.
La cirugía será seguramente más compleja, porque hemos perdido la “oportunidad de oro” de ofrecerla como el tratamiento más efectivo en el momento oportuno. En esos casos, la piel ya tendrá cicatrices y daños consecuencia de los otros procedimientos, y esto afectará el pronóstico.
Por lo tanto, recomiendo que, ante un cáncer de piel de reciente diagnóstico, sobre todo si se trata de un carcinoma basocelular o espinocelular de alto riesgo por ubicación o tipo de células que lo componen, no se realicen otros tratamientos que aquellos que ofrecen la máxima efectividad, a fin de aprovechar la oportunidad de oro para tener el mejor pronóstico.
La Cirugía Micrográfica de Mohs es, sin dudas, la mejor alternativa para lograr este objetivo.
No puedo dejar de mencionar, como siempre, que la mejor oportunidad es una correcta prevención! Cuidá tu piel del sol y contrólate periódicamente con tu dermatolog@.
La extirpación tumoral completa puede ser considerada un indicador de calidad de la práctica médica en relación a la cirugía de Mohs.
Esta sección pretende ser una guía para una apropiada indicación de la cirugía micrográfica de Mohs en el tratamiento del cáncer de piel.
La utilización de este proceso terapéutico complejo, como es la cirugí de Mohs, va en incremento en los últimos años como consecuencia del aumento de personal médico entrenado y del mayor conocimiento de esta técnica., esto va necesariamente acompañado al crecimiento de sus indicaciones.
Estas se apoyan en medicina basada en la evidencia, la experiencia práctica clínica, y expert judgment.la opinión de expertos.
Además de las indicaciones formales que se repasan, es relevante transmitir que el ahorro de tejido sano que se consigue con esta técnica es tan importante que dentro de sus indicaciones se incluyen casos de tumores no agresivos.
La CMM permite conservar al máximo el tejido sano peritumoral, facilitando la posterior reconstrucción mientras se preserva la funcionalidad y cosmética de la región tratada.
El porcentaje de tejido sano que se puede ahorrar en comparación con la cirugía clásica es del 180 % en los tumores primarios y del 347 % en los recidivante. 2
Para el estudio de las indicaciones de la cirugía de Mohs, dividiremos los tumores cutáneos en tumores de alto o bajo riesgo, considerando su capacidad de dar metástasis o el riesgo de recidiva.
Están descriptas localizaciones con mayor riesgo de recidivas o zonas con tumores más agresivos. A estas zonas se las denominan: “zonas de alto riesgo” o ¨Zona H¨.
Estás áreas son la región central de la cara, párpados [incluyendo cantos / interior y exterior], cejas, nariz, labios [cutánea / mucosa / bermellón], mentón, pabellón auricular incluyendo oído y zona periauricular (T facial), genitales (incluyendo perineal y perianal), manos, pies, las unidades de uñas, tobillos, pezones y areola.
Se definen como ¨zona M¨ aquellas de riesgo intermedio donde se incluyen las mejillas, frente, cuero cabelludo, cuello, mandíbula, y el área pretibial.
La llamada T facial es una zona que coincide con los “planos de fusión embrionaria”, en los cuales el contenido de un estroma diferente crearía una menor resistencia al crecimiento tumoral, facilitando su progresión local.
Por lo tanto, tienen una mayor posibilidad de invasión de estructuras contiguas más allá de los márgenes macroscópicos, dificultando el tratamiento por sus altas tasas de recidivas local y/o metástasis a distancia.
Por otro lado, el menor espesor de la piel y del tejido celular subcutáneo de la nariz, el pabellón auricular, la sien o el cuero cabelludo, con un íntimo contacto con el cartílago (pericondrio) y hueso (periostio) subyacente, justificarían también la posibilidad de una mayor progresión tumoral.
Por último, se consideran de mayor riesgo aquellos tumores que asientan sobre zonas de osteomielitis, inflamación crónica, o ulceras crónicas.
El tamaño tumoral tiene una relación directa con el riesgo de recidivas. Un mayor tamaño predice un riesgo aumentado de invasión local superficial o profunda, y, en ciertos casos, existe un aumento del riesgo de invasión a distancia.
Un ejemplo de esto se puede observar en los CEC mayores a 2 cm, los cuales duplican el riesgo de recurrencia local y triplican la posibilidad de metástasis comparados a los menores a 2 cm.
Por este motivo, los tumores mayores de 2 cm requieren amplios márgenes de seguridad para reducir las tasas de recurrencia local.
Sin embargo, para definir al tamaño de un tumor como grande o pequeño no solo se consideran sus dimensiones reales.
Es preciso analizar el área anatómica en que éste se encuentre y las eventuales consecuencias cosmética para el paciente.
Por ejemplo, un CEC moderadamente diferenciado de 1 cm en el tronco es considerado pequeño y de bajo riesgo, mientras que el mismo tumor en el párpado inferior, se considera de gran tamaño y de alto riesgo.
Por lo tanto, se consideran de alto riesgo y candidatos para la CMM los tumores mayores de 2 cm ubicados en el tronco o las extremidades, o los mayores de 1 cm ubicados en el rostro exceptuando la ¨zona H¨ donde cualquier tamaño se considera, por el solo hecho de estar en dicha zona, de ¨alto riesgo¨
Esta se define como la presencia de tumor en cualquier margen de una pieza en estudio.
Es un factor de riesgo para el desarrollo de tumores agresivos fundamentalmente por la presencia de tejido cicatrizal que obstaculiza el monitoreo y retrasa el diagnóstico de recidivas, produce atrapamiento de células malignas y favorece la extensión en profundidad al interferir en la migración celular hacia la superficie.
Según el Diccionario de Términos Oncológicos del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos, el cáncer recurrente es el cáncer que ha regresado después de un tiempo durante el cual no podía ser detectado (intervalo libre de enfermedad).
El cáncer puede regresar al mismo sitio del tumor primario o a otro lugar en el cuerpo.
La recurrencia es el regreso del cáncer al mismo sitio del tumor original o a otro lugar del organismo, después de haber sido considerado como desaparecido, y la recidiva es el regreso del tumor al mismo sitio de donde había sido resecado.
Es decir una recidiva es considerada una modalidad de recurrencia, pero no todas las recurrencias son una recidiva.
En este caso sucedería lo mismo que con los casos de persistencia tumoral donde la cicatriz lleva el papel fundamental.
Aquellos tumores con márgenes clínicos pobremente definidos, pueden tener una extensión subclínica mayor con prolongaciones tumorales desde el tumor inicial no perceptibles ni clínicamente ni con técnicas quirúrgicas convencionales, lo que aumentaría el riesgo de resección incompleta.
Inmunosupresión: Los pacientes trasplantados poseen un riesgo de 3 a 4 veces mayor de desarrollar tumores malignos con respecto a la población general.
El tumor más frecuente es el cutáneo, seguido del linfoma, carcinoma cervical, sarcoma de Kaposi y otros sarcomas. La relación usual de CEC/CBC de 1:4 se invierte en los trasplantados.
Asimismo, el CEC presenta un comportamiento más agresivo en estos pacientes, caracterizado por unl incremento de las recidivas, recurrencias y metástasis.
También son caracteristicas la edad temprana de aparición, múltiples tumores sobre un terreno de cancerización, localización en sitios de alto riesgo (cuero cabelludo, frente, oreja y labio), tamaños mayores a 2 cm, crecimiento rápido y agresivo, invasión local en profundidad (4-6 mm) a músculo, cartílago y hueso, y la diseminación perineural.
Otro tipo de inmunosupresión: hiv, inmunosupresión farmacológica, trasplantados de órganos sólidos, enfermedades malignas hematológica.
Enfermedades genéticas: xeroderma pigmentoso, síndrome de carcinoma basocelular u otra enfermedad con alto riesgo de desarrollar cáncer de piel.
Radioterapia local: antecedentes de exposición a radiaciones por otra causa en el sitio de aparición del tumoral.
Pacientes con alto riesgo de tumores agresivos: son aquellos sin enfermedades conocidas que llevarían a tumores de alto riesgo, pero que se sospecha de agresividad por la clínica tumoral o que hayan tenido antecedentes de tumores agresivos no asociados a otras patologías.
Carcinoma Basocelular (CBC).
Constituye la indicación más frecuente de cirugía de Mohs.
La cirugía de Mohs en CBC se indica cuando los mismos se ubican en las regiones previamente mencionadas como de alto riesgo y en aquellos casos con histología agresiva como son: esclerodermiforme, micronodular, metatipico, infiltrativo, o con afectación perineual.
Hasta un 40% de los cbc presentan más de una variedad histológica, hecho que debe considerarse cuando el informe histopatológico no concuerda con la clínica tumoral.
Carcinoma espinocelular(CEC):
Segundo tumor en frecuencia como indicación de cirugía de Mohs. Además de los de ubicación de alto riesgo se tratan con CMM aquellos con invasión perineural, moderamente diferenciado o indiferenciado, breslow igual o mayor a 2mm, o nivel de Clark 4 o más.
Carcinoma espinocelular in situ: Dado que se trata de un tumor localizado superficialmente, es frecuente la clínica difusa con márgenes no delimitados, por lo que es indicación de CMM.
Queratoacantoma (KA): de localización facial o lo que se denomina KA centrofacial.
Lentigo maligno y melanoma in situ: en todos los casos tiene indicación de cmm, solo se toma como indicación relativa o dependiendo del médico, aquellos lentigos malignos primarios localizados por fuera de las áreas mencionada como Zona H y M (tronco y extremidades). De todas maneras, el lentigo maligno en estas zonas es infrecuente.
Entre un 7-16% de los casos el DFSP puede sufrir transformaciones fibrosarcomatosas lo que aumenta su agresividad biológica. Esto es más frecuente en los casos de recidivas múltiples, por lo que es de suma importancia conseguir la resección completa de la lesión en el primer acto quirúrgico
En la literatura hay comunicados más de 400 casos de DFSP tratados con CMM con seguimientos de entre 1 y 20 años.
Solo se diagnosticaron 3 casos de recurrencia, arrojando un porcentaje de 1,1% de recidiva con esta técnica quirúrgica. El procedimiento disminuyó el número de cirugías y permitió una extirpación más eficiente de tumores asimétricos.
Existen en la actualidad de tumores que se consideran de indicación incierta, significa que no es que no está indicado, si no, que se necesitan más estudios para determinar la utilidad de cmm para estos.
Carcinoma de Merkel.
Carcinoma sebáceo.
Carcinoma mucinoso.
Leiomiosarcoma.
Angiosarcoma.
Carcinoma ecrino.
Fibroxantoma atípico.
Carcinoma anexial microquistico
Enfermedad de paget extramamaria.
¿Qué es el Dermapen? Se trata de un dispositivo corrector de imperfecciones cutáneas rápido, seguro y eficaz.
Permite la aplicación de diferentes productos según la necesidad de tu piel, como vitamina c, ácido hialurónico, productos despigmentantes o antiage entre otros.
Además, promueve la formación de colágeno y elastina de modo natural.
Es un tratamiento facial rápido e indoloro que te permite notar los cambios en tu piel desde la primera sesión.